Lo de estos dos empleados
debe ser lo que se llama
que te pillen con las manos
bien metidas en la masa.
Y es que en una pizzería
que estaba recién cerrada
con las manos en la masa
(y no les hablo de pizzas)
pillaron a la pareja
que allí trabaja de día
echando unas horas extras
a horas intempestivas.
Y puestos a la tarea,
no vieron que les veían
y que algunos les grababan,
y hacían fotografías
y en pelotas los sacaban
apoyados en la barra
dándole al cuerpo alegría.
La policía, llamada,
esperó que terminaran
lo que entre manos tenían;
¡qué poli más delicada,
más sensible y detallista!
La conducta inapropiada
ha sido bien reprendida
y la pareja fue echada
y ahora mismo no trabaja
en la dicha pizzería.
¡Qué morbo tiene esa barra!,
por mí la subastaría:
“Puje usted por esta barra,
que le llenará la vida
de inolvidables veladas
nutridas de fantasía”











1 noviembre 2010 a 10:18 am
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