“Esto hay que celebrarlo”
debieron pensar las chicas
al ganar el campeonato.
Y en el medio de la pista
sacaron alcohol y tabaco
y saltaron de alegría.
Ellas jugaban en casa,
pues se jugó en Canadá,
y no se cortaron nada
puestas a celebrar.
Allí mismo se sentaron
en actitud distendida
con una copita en mano
de champán o cervecita
y en la otra un buen habano
que calada a caladita
entre todas se fumaron
entre sonrisa y sonrisa
cual el propio Fidel Castro.
El COI se ha indignado
y ha llamado la atención
por el show que han presentado,
porque sin duda ha empañado
la actual competición.
Pero no queda muy lejos
de lo visto en vestuarios
en reportajes muy amplios
cuando, tras ganar trofeos,
futbolistas muy pasados
bañan a su entrenador
y lo dejan empapado
y cantan el alirón
con un escaso entonado.
A mí, siendo desfasado,
me parece divertido,
sin duda desenfadado
y, por supuesto atrevido.
Dejadlas que lo celebren,
que mojen sus camisetas
y sus virtudes nos muestren
y que salten y las muevan,
y que se peguen un baile,
‘Paquito el chocolatero’,
con sus movimientos gráciles
como en las fiestas del pueblo,
y hasta fumen un pitillo,
un cigarro de la risa,
celebrando ese partido
en el medio de la pista.











28 febrero 2010 a 3:33 am
jajajaja… que bueno!!
28 febrero 2010 a 6:04 pm
Bueno, yo no veo nada de malo en celebrarlo así. Después de todo, siempre es mejor celebrar la victoria bebiendo y fumando que destrozando parte del mobiliario, por ejemplo.