Cuando lo que está de moda
es el cine en V.O.;
nos llegan unos ahora
y obligan sin más opción
a doblar en catalán,
aunque exista en castellano,
como poco la mitad
de los filmes estrenados.
Pues sólo por obligar
ya se pierden muchos puntos
aunque su razón tendrán
(se la imaginan seguro)
para los cines cerrar
si no cumplen este asunto.
Pero lo peor de todo
es como ya se transforma
y se discute, en el fondo,
no el idioma en que se dobla
sino más la ideología
por la que te posicionas
cual si te fuera la vida:
ver la versión española,
o elegir la catalana…
más depende de quien votas
que de si es más buena o mala.
Prueba de ello es esta huelga
a que se suman los cines
(las tres cuartas partes cierran):
Los que no cerrar eligen
se llenan de militantes
(que igual ni les gusta el cine)
pero van allí a sentarse
para defender su lengua
aunque la peli que pasen
sea mala hasta la médula.
Y los que sí que la apoyan
no saben ni ellos mismos
si es que son poco patriotas
o si es que les da lo mismo.
Pues ya puestos a obligar
metan el diente a internet
y oblíguenles a colgar,
a los hackers de la red,
las pelis en catalán
bajo orden de algún juez.
Por mi parte yo defiendo
la versión original
y que pongan los letreros
en español, catalán,
en chino, en inglés o en checo
y no vuelvan a doblar
porque no parece honesto
poderse llegar a cargar
un trabajo muy bien hecho
con un doblaje hecho mal.










