Todos están satisfechos
pero todos quieren más;
algo no debe ser cierto
porque no llega a cuadrar.
O no están tan satisfechos
como dicen en verdad
o, por querer dar ejemplo,
tienden más a aparentar
que a ser realmente sinceros
cuando van a contestar.
Y es que como dice el pueblo
“hay quien cuando come una
se cuenta veinte sin miedo”
y no ya por que presuma,
sino por evitar ser menos
al responder la pregunta.










